viernes, 21 de diciembre de 2007

Diciembre

7 la espiaron



Brindemos por la esperanza... que aunque juega a las escondidas siempre deja una pata afuera para que la descubramos.

Brindemos por las ilusiones... que estan más al día y vigentes que nunca en la generación que se nos viene.

Brindemos por la familia... que es el sostén emocional al que volvemos a buscar refugio en momentos no tan gratos y también son los que nos ven sonreir con los logros cotidianos

Brindemos por la paz... que sólo la vamos a encontrar de la mano del deber cumplido desde la hombría de bien, la ética y la moral. Es la asignatura cotidiana que intento comprender y aprender de la mano de mi papá.

Brindemos por los chicos... que son nuestros únicos aliados en un futuro que no puede ser tan negro si lo estamos contruyendo para y por ellos.

Bendigamos el pan en nuestra mesa... que como buenos italianos y españoles nos da la excusa para reunirnos una vez más.

Brindemos por los amigos... que nos bancan en las buenas y en las malas a pesar de las distancias y los humores.

Brindemos por el aprendizaje... que es lo que nos permite plantearnos un nuevo objetivo, así sea tirarnos en el pasto y poder repasar la lista de las cosas que nos quedan por hacer.

Brindemos por el amor... que no siempre esta sentado a nuestra mesa pero seguramente comparte la misma luna

Simplemente eso... brindemos por la factible felicidad de cada uno, de nuestro entorno y de la gente de este mundo.

lunes, 17 de diciembre de 2007

No es fácil

7 la espiaron



Sonreír a pesar de las lágrimas

Jugar en la plaza a pesar de la tormenta

Mirarme en las luces de los ojos de mis hijos y no opacarlas con angustia

Levantarme a la mañana con un manojo de ilusiones

Mirarme al espejo y no contarme las canas

No sentir que tengo el alma de luto

Saciar mi sed de calma

No extrañar los recreos

Flotar entre tanta malaria

Pasear de la mano de la esperanza

Tirar de la carreta como un buey de carga

Tener los ideales intactos

Saltar como un delfín las olas

Escuchar los cascabeles del Edén

Ganarle la apuesta a la vida

No es fácil... nada.


Pero... ¿Por qué tan difícil?
Mierda.